30 oct. 2012

Historietas de nosotras, las Mamás y el Shopping (I)

Me he puesto a ver fotos mías de cuando estaba en la facultad, de cuando salía de marcha con mi grupo de amigas, de nocheviejas de antaño... que mona salía en todas, y que arreglada iba siempre. 

Si, es que me encuentro en ese momento de haber pasado una primera maternidad y ahora la segunda, en la que se te queda un cuerpo así raruno, que no quieres saber ni en que talla te has quedado para que no te dé un espasmo en ese momento. 

Todos los de alrededor te animan: "tú tranquila, es que has sido madre; ¿pero qué esperas?; todo volverá a su estado anterior..." Y tú ahí con la ceja levantada pensado: claro, como tú no estás como yo, mira que cómoda me hablas desde tu talla 38, desde mi talla 38, porque esa talla era mía!!!! y no la cuarenta y.... bueno, la cuarenta y algo que tengo ahora. 



Todas odiamos a la beckham por estar tan divina divain
después de ser mamá

Abres el armario porque decides que ya es hora de hacer vida social fuera de las cuatro paredes de tu casa, y empiezas a buscar primero ropa anchita, porque claro, sabes que lo que te quedaba como un guante y estabas monísima con él, ni de coña te entra y prefieres no pasar por esa tortura. Pero ves que lo anchito, oye, es que tampoco te entra, entonces según vas arrojando prendas de ropa a la cama, tu nivel de desesperación-rabia-o llamémosle mosqueodetresparesdecojones, va aumentando a la misma velocidad.

Llega la frase de: "no tengo nada que ponerme", y a no ser que quieras salir a la calle liada en una sábana tal cual diosa griega, te empollas todos los blogs de moda por si esa tendencia está in; pero no, sigue siendo out, muy out, es tal el nivel de desesperación que tienes que llegas a pensar si ponerlo tu misma de moda, pero desechas esa idea cuando te ves frente al espejo decidiendo que hacer con esa esquina de sábana que te cuelga.


¿Os habéis quedado con ganas de más? Pues aquí tenéis las siguientes entregas: Shopping (II), Shopping (III) y Shopping (IV). 

¡Espero que os guste!

12 comentarios:

  1. imagínate a las q nos pasa lo mismo y sin retoño!!! XD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaja supongo que toda mujer ha pasado por esta etapa si o si. No te pierdas las siguientes entregas, donde ahí los retoños si que juegan un papel importante jajaja
      Gracias por tu comentario.

      Eliminar
  2. Aaaaay cómo te entiendo guapa!! eso me pasó a mí sobretodo con mi primer embarazo, porque sorprendentemente después del segundo me quedé mucho mejor en ese sentido. Pero sólo es cuestión de tiempo, a veces tardamos un poco más pero normalmente volvemos a nuestras tallas habituales.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me ha sucedido como a ti, de la primera, cogí hasta depresión, porque no me reconocía, no quería salir a la calle porque no me veía favorecida con nada. Con la segunda aunque me he quedado en la misma talla que con la primera cuando la tuve, parece que está mejor repartido, y será que a lo mejor me sé sacar mayor provecho, pero no me veo tan mal. No te pierdas las siguientes entregas, espero poder sacarte una sonrisa :-)
      Un beso guapa

      Eliminar
  3. Ayyy la talla 38... Yo le digo a alguien que no me conoce que tuve esa talla y piensa que estoy loca jajaja xD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajaja yo siempre he sido de la talla 38-40, y he llegado a estar en la 36 por estrés y demás. Pero yo en mi 40 ya soy feliz de verdad....
      No te pierdas las siguientes entregas, seguro que te ries un rato.
      Besos!

      Eliminar
  4. Me siento completamente identificada, qué mal lo llevo! ahora casi siempre voy con unas vaqueros, que me quedan rarunos, como bien dices y playeras y una sudadera. En la escuela infantil de mi hija deben flipar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ahora mismo voy con vaqueros, pero lo peor es.... ¡ Qué son de mi madre ! que me los ha dejado para que no tuviese que comprarme pantalones y tirar con estos, vamos que cuando se los devuelva los pantalones van a echar a andar solos, con eso te lo digo todo.
      No te pierdas el lunes la siguiente entrega del momento: centro comercial, espero que te guste.
      Gracias por tu comentario.
      Un beso!

      Eliminar
  5. Yo estoy igual pero del revés... Del revés porque no estoy en el postparto, estoy embarazada de mi primer bebé y veo cómo mi ropa empieza a no abrocharme, la de una talla más me sobra de espalda y piernas (que no de pecho, culo y barriga XD) y me resisto a comprar ropa premamá porque creo que aún es muy pronto y con lo que cuesta espero que me dure hasta el final... Vamos, que no tengo nada que ponerme!!! :O
    Mucho ánimo! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajaja tranquila, suele pasar!! Aunque tarde o temprano, algo terminará cayendo, aunque sea solo por necesidad básica!

      Eliminar
  6. Jajajajaj ainss así estoy yo en proceso de volver a ser la de años atrás.
    Ánimo y a ver si se consigue.
    muaks

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se vuelve tia, es solo algo de tiempo, y esfuerzo por nuestra parte. cuando escribí estas líneas estaba más hermosa de cuando tú me viste, y es ahora, 19 meses después, y aún quedan 3-4 kilos que no me pertenecen, pero empiezo a ver la luz!!

      Un beso!!

      Eliminar

Muchas zankius por comentarme! Estaré encantada de leerlo en cuanto me salte el chivato :P

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...