19 jun. 2014

Mi gran vacío

Esta es una de esas entradas que se quedan mucho tiempo en el área de "pendientes", es de esas entradas que quieres escribir, pero a la vez no; es de esas entradas que te van sacando la sonrisa tal como la vas escribiendo, pero a la vez te van "rasgando" poco a poco el corazón; es de esas entradas que dudas en que siga estando en "pendientes" en tu intimidad, o que sientes que tienes que publicar. 

Mi abuela me dejó hace ya 11 años, y parece que fue ayer cuando le cogía de la mano en sus últimos días, y le leía los Pilares de la Tierra para hacerle compañía, mientras la morfina recorría su cuerpo para paliar sus dolores. Esas nauseas que sufrió la pobre, causadas por la morfina, y como yo a su lado le acariciaba el brazo y le decía que estuviese tranquila, que se le pasaría. Un nudo en la garganta, que a día de hoy sigue estando por estos recuerdos, me acompañaban en mis horas de guardia. Recuerdo ese sillón en su dormitorio, traído desde su piso de Málaga, en el cual nos habíamos sentado todos sus nietos, y como era ahora ocupado por sus hijos, donde hacían guardias sin dejarla sola.

Mi abuela vivía en mi bloque de pisos, se mudó de la capital a nuestra zona cuando ambos, ella y mi abuelo, se hicieron ya muy mayores, y los hijos, entre los que se encuentra mi padre, decidieron que necesitaban una atención más continua. Recuerdo cuando salíamos en pijama y bata, y subíamos dos plantas hasta su casa para verlos y estar con ellos, o como mi perrillo aprovechaba que abríamos la puerta para salir corriendo hacía su casa, adoraba a mi abuelo. O esas navidades, que se encerraba en la cocina con mi madre, a la cual adoraba como si fuera su hija, y mi madre la quería como a una madre, y no paraban de hacer pestiños, y demás dulces. 

Aprendí muchísimo a su lado, nadie como ella hacía los roscos de vino o esa paella, que aún llevando ná y menos, era famosa en la familia y todos repetíamos por lo deliciosa que estaba. El día que nos dejó, dije: -nunca probaré una paella igual de buena. Y así el tiempo lo ha corroborado. 

Recuerdo la noche que cayó muy enferma, era de madrugada y todos subimos porque nos había llamado por teléfono, no se encontraba bien. Llamamos al médico, y nos dijo que la cosa pintaba mal, que había que examinarla mejor, nos dieron el peor de los diagnóstico que una familia puede sufrir: Cáncer de Páncreas. Es el más agresivo, pero también el más silencioso, cuando da señales de su existencia, poco se puede hacer. 

Hace 11 años, en estas fechas justo, mi familia, toda ella, los de Cádiz, Granada, Melilla, todos, éramos un continuo ir y venir al hospital, solo nos quedaba acompañarla en sus últimas horas, esperando el fatal desenlace. Recuerdo mi última visita y lo que me dijo: - Aída, jamás dejes al padredelasfieras, es un buen hombre y te quiere con locura, te hará muy feliz. Por aquella época yo solo tenía 20 años, y llevaba 3 años con él. 

Me reía tanto con ella, tenía un humor tan irónico y era tan larga calando a las personas... recuerdo algunas de sus frases míticas, que conseguían sacarme una carcajada, o como cuando venía mi otra abuela con la cual yo no tenía una buena relación y me refugiaba en su casa. Como jugaba a peinarle, dejándola peor de como estaba y jamás se quejaba, solo me decía: -Nena, ¿pero que me has hecho?. O como jugaba con su piel arrugada de las manos... o esas uñas tan bonitas y rosadas que tenía siempre. Como jugaba poniéndole mis pies congelados siempre sobre su falda, para que ella me los calentara con sus manos. 

Fue una abuela de 10, siempre intentaba arreglarlo todo para cuando viniesen mis padres no vieran nada por medio, infinidad de veces la he visto recogiendo nuestros juguetes de mi hermano y míos, con un recogedor y el cepillo para que no nos regañase mi madre; o como se interponía entre mi padre y alguno de nosotros, si nos iban a echar la bronca. 

Siempre con su toquilla, siempre con esos andares de geisha provocados por unos pies planos, que todos hemos heredados, y con un ojo entre abierto porque la pobre veía ya poco. Gracias a ella, casi toda la familia heredó miopía y pies planos, es nuestra seña de identidad y me siento orgullosa de ello, pues hay en mí cosas de ella. 

Nunca fui una niña cariñosa, pero ella siempre me lo respetó, decía que yo era así, jamás juzgaba a nadie. Ahora me arrepiento de no habérmela comido a besos, pero sé que a día de hoy se siente igual de orgullosa de mí, porque, aunque en el tema de ser cariñosa he cambiado más bien poco, no es lo mismo en la persona que he llegado a ser y en todo lo que he conseguido con esfuerzo y trabajo.

Cuando me dejó, lloré lo impensable, me dejó un vacío que a día de hoy es irreparable; me atormenté durante mucho tiempo por no poder seguir contándole mis cosas, por presentarle a mi hija mayor, por decirle que había decidido estudiar la carrera que es nuestro estandarte en nuestra familia... si hubiese conocido a mi pequeña, se habría enamorado de ella, pues es un clon de mi hermano, su favorito desde que nació. 

Pero llegó un día, que soñé con ella, las dos sentadas en su sofá, como antaño, y yo le relataba todo lo que había sido de mi vida: mi boda, mi carrera, mi casa, y mi tesoro más preciado, mis hijas. Desperté llorando, porque sentí que había estado con ella. 

Muchas veces he llevado a mis hijas al cementerio a ponerle flores, y le cuento anécdotas que tenía de ella; muchas veces siento que en mi casa hay alguien más, pero yo sonrío, porque sé que es ella y como era tan bromista se lo digo: - Abuela, sé que eres tú. 

Mi abuela fue mi segunda madre, mi abuela era el eje sobre el que giraba toda mi familia al completo: - la Abuela. Así es como le llamaban nueras, nietos... 

Abuela a día de hoy aún conservo la colcha que me tejiste a mano en especial para mí, aún conservo tu toquilla, fue lo primero que cogí cuando me dieron tan nefasta noticia y que aún la huelo, y huele a ti.  Abuela sé que contigo está el abuelo y otra gran ausencia en nuestra familia, que en este mes hace un año que nos dejó, no dejando sino consigo, otro gran vacío imposible de reemplazar, dales a los dos un gran beso de mi parte.

Abuela, no sabes cuanto te sigo echando de menos, y cuanta pena me da que mis hijas no te hayan conocido, solo deseo, que me sigas visitando en sueños, que sigamos teniendo nuestras charlas, y que sigas paseándote por mi casa. 

Abuela, tu aniversario se acerca, y me llena de pena y desazón, pero sé que sigues viva, en mis recuerdos, en mí, porque fuiste piedra angular de esta gran familia, porque fuiste una madre para mí, y porque como tú, jamás he tenido una abuela igual.

Te Quiero. 

26 comentarios:

  1. Preciosa entrada, los que hemos tenido abuelas inigualables lo entendemos perfectamente

    Un abrazo enormísimo :***

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  2. Jo Aída, qué bonitas palabras para tu abuela. Yo tb tengo la suerte de decir q me calentaba los pies, o q por la calle, cuando hacía frío, en lugar de darme la mano me decía "dame el puño cerrado y te caliento la mano mientras".

    Ayyy...las abuelas...

    Un besote fuerte!

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    1. oohh que chulo lo tuyo también! La verdad es que me siento afortunada de compartir tantos momentos con mi abuela y poder recordarlos :)

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  3. Hola,
    Llevo bastante tiempo siguiendote pero no soy de las que escriben.
    Me ha llegado al alma. Mi abuela, la que se fue hace 11 años también era igual que la tuya. La siento conmigo y repito muchas frases míticas que decía. Siento la misma pena de que no haya conocido a mi niña.
    Mi abuelo también se fue hace un año. ..tienen que estar juntos, seguro.
    Un besillo, me has tocado el alma. Gracias

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    1. Hola, antes de nada, disculpa la tardanza de mi respuesta a tu comentario, más de un mes madre mía!! pero es que con las vacaciones escolares, digamos que soy un desastre se mire por donde se mire. ¡Gracias por leerme!
      Me alegro que te haya gustado la entrada, ¿sabes? a mis niñas intento hacerles ver lo afortunadas que son teniendo una abuela (mi madre) que se parece tanto a mi abuela paterna, porque las vivencias que están teniendo con ella, vale su peso en oro! y cuando falte, solo les quedarán los recuerdos.

      Un besazo, y déjate caer más por los comentarios :)
      (prometo tardar en responder menos jajajaja)

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  4. Que bonito lo que dices, mi abuela se fue cuando yo estaba embarazada de Saioa, que mal lo pasé, y bueno ya solo me quedaba ella. Hace un año nos dejó el bisa, el abuelo de mi chico y Saioa todavía habla mucho de él, y no entra en su habitación porque dice que le regaña jajaja.
    Un besazo enorme

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    1. Cuando mi abuela materna se fue, yo también andaba embarazada de BM, pero yo no estaba tan unida a ella, de hecho nuestra relación era regulera. Mis niñas no han conocido a mis abuelos, cuando nació MM, mi abuelo paterno, había fallecido un año antes... en fin. Yo les digo que disfruten de los abuelos, que son lo mejor!

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  5. Ainss
    Las abuelas... ¡Son tan importantes!

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  6. Yo no recuerdo a mi abuela... Pero sólo espero que mi hija hable con la mirada de amor de la suya con la que hablas tu de la tuya

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    1. oohh que bonitas palabras guapa! muchísimas gracias! Y también deseo, y así se lo digo, que vivan ellas lo mismo que yo, porque es maravilloso,

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  7. Yo no he tenido una relación con abuelas como tú. Pero si recuerdo un sueño del que me desperté también llorando, que fue con mi madre. Estoy segura que ellas cuidan aún de nosotras, en algún momento de duda, nos dan una señal para saber por qué camino tirar.

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    1. Siempre pienso que mi abuela está conmigo, siempre. Aunque su favorito era mi hermano por lo malillo que era jajajajaja yo fui de sus nietas quien más la rocé durante su última etapa.

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  8. Siento mucho tu pena, guapa, pero como siempre, céntrate en lo positivo, en esa maravillosa relación que tuviste con ella. A mi abuela materna no la conocí y con mi abuela paterna no tuve la relación que has contado, ni parecida, no era mala, simplemente no era tan especial como la vuestra, así que refúgiate en los recuerdos y disfruta de ellos.
    Tus hijas no la han conocido en persona, pero si sigues contándoles muchas cosas de ellas es como si la conociesen.
    Un besazo.

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    1. Sí, eso siempre, siempre estamos mencionándola en casa, a ella y a mi abuelo. MM me pregunta cosas de ellas y tal, así que me alegra ver que ella sigue vive en mi casa por mis historias.
      Muchas gracias por tus palabras :)

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  9. Un post precioso... a lágrima a viva estoy. Yo sólo puedo decirte que pienses la inmensa suerte que tienes de tener tantos y tan bonitos recuerdos de tu abuela. Algo que sólo mi mayor va a poder atesorar de su abu, de su gran abu que la pegaba "esos abrazos que dejan sin aire..." Los otros dos, dudo que tengo recuerdos propios de la gran persona que era mi madre. Y suena a trillado, pero estoy convencida de que las personas sólo mueren cuando se las deja de recordar. Tu abuela sigue contigo :)
    Un abrazo

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    1. Muchísimas gracias por tus palabras, y siento que te haya movido tanto por dentro. Siempre se lo digo a MM, que disfrute de sus abuelos ahora, que algún día faltarán. Que pase tiempo con ellos, y creen situaciones exclusivas para ellos, por ejemplo, ella siempre me dice que su abuelo (mi padre) le ha enseñado a comer sardinas y a chupar las cabezas, fijate que chorrada, que habría aprendido de todos modos! pero ella siempre dice que eso lo ha aprendido de su abuelo, y tia a mí me encanta!

      Un besazo

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  10. Probrecita mía!

    Eso es amor. Que bonito post!

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    1. Muchísimas gracias :)

      Hay veces que necesitamos verbalizar estos sentimientos, como, vomitarlos. Y a mí me tocaba una purga de este asunto.

      Un besazo!

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  11. Este post podría haberlo escrito yo.Hace 14 años que se fué mi abuela, la madre de mi madre y fue la única cosa que me pesó el dia de mi boda, que ella no estuviese. Ya me habia dicho "hija para tu boda me voy a poner un vestido y con mantilla negra de encaje, como las señoras" y tan ilusionada que estaba pensando como se vestiria. Era muy coqueta y le gustaba preparse. Todavia la estoy viendo mirarse en el espejo de mi casa antes de salir, por delante, por detras, de lado y la broma que le deciamos "qué abuela, estas guapa hoy?" y ella que no se habia dado cuenta que la mirabamos nos decia "niña, siempre hay que ir bien arreglada, no por ser vieja se pierde el gusto!". Estoy segura que hubises adorado a mis hijos, al Mayor por lo cariñoso y noble, a la Pelirouge por lo salada y esa andar que tiene, a los dos por su alegria y lo teatreros que son.
    Yo hablo mucho con ella y se que esta conmigo.

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    1. Has visto? es que luego al fin y al cabo lo que te quedan son los recuerdos y vivencias, eso es lo que merece la pena, eso es lo que vale realmente y no los bienes materiales y demás historias.
      Me alegro que tú también disfrutaras de tu abuela, y tengas esas vivencias para compartirlas con tus niños.

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  12. Que bonito linda! Y que llantina! Yo también pienso muchas veces que diría mi abuela de mi hija.... Un beso al alma

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    1. muchísimas gracias guapa, creo que cuando se tiene una conexión tan especial con alguien, es merecedor de un homenaje así :)

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Muchas zankius por comentarme! Estaré encantada de leerlo en cuanto me salte el chivato :P

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